Mirad con diligencia cómo andéis
Efesios 5:15-17
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
La Escritura nos llama a ser los primeros vigilantes de nuestra propia fe. Nos exhorta a examinar nuestro caminar y a discernir con honestidad cuál es la verdadera condición de nuestro corazón delante de Elohim.
Es un llamado urgente y diligente. Un llamado a volver la mirada hacia dentro y poner una lupa sobre nuestra alma. A detenernos por un momento y hacernos preguntas sinceras, sin excusas ni fingimientos, buscando respuestas reales delante del Altísimo.
Debo examinarme constantemente. Debo prestar atención a lo que sucede dentro de mí. Si percibo algo que no es normal, algo que se opone a los propósitos divinos, no puedo simplemente ignorarlo. Debo preguntarme de dónde vino y por qué está ahí.
Puede manifestarse de muchas maneras: pensamientos incorrectos, desánimo, desinterés, pereza, ira, orgullo, animadversión hacia algún hermano, rechazo o cualquier otra inclinación contraria al espíritu de Yeshua. No importa de qué se trate. Mi responsabilidad es vigilar mi corazón y examinar con diligencia mi caminar.
Si verdaderamente amas al Altísimo, serás el primero en percibir cuando alguno de estos enemigos intente establecerse dentro de ti. Lo sentirás. Lo notarás. Y en ese momento tendrás que tomar una decisión: ignorarlo o confrontarlo.
La Escritura nos manda a confrontarlo.
2 corintios 13:5
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Yeshua Ha Mashiah está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
Cada creyente tiene una responsabilidad personal delante de Elohim:
- Mirar con diligencia cómo anda.
- Examinarse para ver si permanece en la fe de Yeshua.
- Probarse a sí mismo.
Nadie puede hacerlo por nosotros.
Elohim te dé entendimiento en estas cosas y te conceda la gracia necesaria para perseverar hasta el final y alcanzar la corona de la vida en Yeshua Ha Mashiah.
Hay una palabra que Adonai dirigió a la congregación de Esmirna y que parece especialmente apropiada para nuestros días:
No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10
El llamado sigue siendo el mismo hoy: permanecer firmes cuando otros retroceden, perseverar cuando otros se cansan, guardar la fe cuando el mundo invita a abandonarla.
Porque la recompensa sigue siendo la misma: La corona de la vida.
¡Sé fiel, fiel hasta la muerte!
Amén.
Ministerio Mesiánico de Salvación La Sangre de Yeshua