Mirad con diligencia cómo andéis
La Escritura nos llama a ser los primeros vigilantes de nuestra propia fe. Nos exhorta a examinar nuestro caminar y a discernir con honestidad cuál es la verdadera condición de nuestro corazón delante de Elohim.
La Escritura nos llama a ser los primeros vigilantes de nuestra propia fe. Nos exhorta a examinar nuestro caminar y a discernir con honestidad cuál es la verdadera condición de nuestro corazón delante de Elohim.
Fiesta en la que alumbró el fuego del Eterno en los días de Matitiahu (Matatías), hijo de Yojanán el Sumo Sacerdote
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.