En su esencia, el eterno Adonay, Elohim, es UN RUAJ (UN ESPÍRITU), y en esa sustancia o esencia coexisten, el Abba (Padre), el Ben (Hijo y el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo).
Por lo tanto, son 3 personas, no 3 DIOSES, sino 3 personas que coexisten desde el principio COMO UN ELOHE. Y este principio no es el de los ángeles, el de los humanos, ni de las cosas creadas; sino el principio que proviene de la eternidad del MISMO ETERNO. Dice el Apóstol: Grande es el Misterio de la piedad; ELOHIM fue manifestado en carne, (YESHUA), visto de los Ángeles, (YESHUA) predicado a los hombres,(YESHUA), recibido arriba en Gloria (YESHUA). Por lo que, negar que YESHUA es ELOHE encarnado, es la más terrible blasfemia y apostasía en la que ha satán está haciendo caer a muchos mesiánicos y nazaritas; No sabiendo que al negar la DIVINIDAD DE YESHUA, están aún manteniendo la vigencia de la deidad del que era y no es, el otrora ángel de YHVH, “el dios de este siglo”; el querubín de la otrora creación caída. Los tales se quedarán con la misma imagen del querubín de esa creación, que tiene que ver con la naturaleza caída del otrora hombre; no con la nueva imagen de “EL HIJO DE HOMBRE”, EL CUAL ES ELOHE SOBRE TODAS LAS COSAS; Por lo que, quitarle a YESHUA su deidad eterna, como UNIGENITO DEL ABBA, (YO y EL PADRE UNO SOMOS) es una temeridad peligrosa, que indudablemente atenta aun contra la salvación de esas almas. (El que me ha visto a MI, ha visto al Padre…yo Soy en el Padre y el Padre en Mi.
